domingo, 8 de abril de 2018

Día de los Veteranos y Caídos en Malvinas

El miércoles 5 de abril, con los alumnos de 7º"B", recordamos el DÍA DE LOS VETERANOS Y CAÍDOS EN MALVINAS.

La profesora Sabrina Tassara musicalizó este miércoles literario con un tema de Alejandro Lerner, titulado "La isla de la buena memoria", de su disco de 1983 "A todo pulmón".

En primer lugar, Michael leyó la letra del tema musical escuchado:


La isla de La Buena Memoria



Alejandro Lerner

Madre me voy a la isla
No sé contra quién pelear
Tal vez luche o me resista
O tal vez me muera allá.

Creo que hace mucho frío por acá
Hay más miedos como el mío en la ciudad.

¿Qué haré con el uniforme,
cuando empiecen a pelear?
Con el casco y con las botas
Ni siquiera sé marchar

No hay mal que no tenga al hombre
No hay un Dios a quien orar
No hay hermanos ni soldados
Ya no hay jueces ni jurados
Sólo hay una guerra más

Desde que llegué a la isla
No tengo con quien hablar
Somos miles los unidos
Por la misma soledad

Creo que hace mucho frío por acá
Hay más miedos como el mío en la ciudad

Ya se escuchan los disparos
Entre muerte y libertad
Cae mi cuerpo agujereado
Ya no podré cantar más.

Hizo demasiado frio por acá.
Hay más miedos como el mío en la ciudad.

No hay mal que no tenga al hombre
No hay un Dios a quien orar
No hay hermanos ni soldados
Ya no hay jueces ni jurados
Sólo hay una guerra más.

Y cada vez hay menos paz
Y cada vez hay menos paz

A continuación, Juan leyó:


Malvinas



A veces cuando en sueños, las veo aparecer
como perlas que emergen sobre un lecho de espuma
un ansia palpitante a mi corazón abruma,
al saberlas cautivas de un extraño poder.

Siento a sus vientos fríos tratándome de hablar,
trayendo sus lamentos con tono quejumbroso
y a sus gotas de lluvia en serpenteo azaroso
resbalar como lágrimas llorando su penar.

A la luna la observo sufrir en su pasar,
contemplar impotente y suplicar a su modo
que sean argentinos los días que vendrán.

Sólo es al sol incaico a quien lo veo animar
pues con sus rayos de oro lo bendice todo
y augura majestuoso, que se liberarán.



Aurelio Agustín Pernas


Continuó Daniel:

Veterano de Malvinas


Tu rostro sigue marcado
a través de tantos años
tu tristeza no se borra
tu valentía no se olvida.
Muchacho joven aún
de niño fuiste soldado
y supiste de la guerra
sin haberla deseado.
Las vivencias te dejaron
aquellos gritos ahogados.
Tu patriotismo no se mella
aunque fuiste derrotado.
Tu grito de libertad
en las islas usurpadas
se agiganta y da un abrazo
a todos como a un hermano.
Soldado que las quisiste defender,
tus camaradas allí quedaron,
desde el cielo hoy los cubre
un manto celeste y blanco.
Con emoción te agradecemos
soldado de las Malvinas
siempre en ti y en nosotros viven
nuestras islas argentinas.

Doménico Bova


Luego fue el turno de Maia:

La hermanita perdida




De la mañana a la noche,
de la noche a la mañana,
en grandes olas azules
y encajes de espuma blanca,
te va llegando el saludo
permanente de la Patria.

Ay, hermanita perdida.
Hermanita, vuelve a casa.

Amarillentos papeles
te pintan con otra laya.
Pero son cuarenta millones
que te llamamos: hermana...
Sobre las aguas australes
planean gaviotas blancas.
Dura piedra enternecida
por la sagrada esperanza.

Malvinas, tierra cautiva,
de un rubio tiempo pirata.
Patagonia te suspira.
Toda la Pampa te llama.
Seguirán las mil banderas
del mar, azules y blancas,
pero queremos ver una
sobre tus piedras, clavada.
Para llenarte de criollos.
Para curtirte la cara
hasta que logres el gesto
tradicional de la Patria.



Finalmente se cerró este encuentro literario con un poema titulado
 “Yo no calcé tu bota, compañero” 

El poeta y escritor Juan Carlos Distéfano fue uno de los primeros en glosar en versos la gesta de Malvinas. Su famoso poema “Yo no calcé tu bota, compañero” traducido a muchos idiomas y cuyos fragmentos les voy a leer a continuación, fue escrito un 20 de junio de 1982.
Alguien dijo que “no importa en la perspectiva de la eternidad el fracaso de los objetivos propuestos, sino el sentido y la magnitud del esfuerzo” y eso lo grita la gesta de Malvinas

“Soldado de mi Patria, muchacho de mi pueblo, mi criatura dormida, heredero del viento. Qué cunas te faltaban, qué trincheras te vieron, qué fosas insondables albergaron tus sueños. / Soldado de mi Patria, retazo de mi pueblo, misil de los ensueños. Te nombro y no te olvido, te busco y no te encuentro, te lloro por las noches y al alba aún me acuerdo. /Porque sos la memoria de mi Patria, y yo apenas tengo tu recuerdo. Porque sos la conciencia de la Patria y apenitas tengo su pañuelo”.
“Yo no calcé tu bota ni anduve a tu costado. Perdóname, te juro que lo siento. Yo no calcé tu bota de soldado, hermano y compañero. Me guarecí en el hueco de mi casa. Te supe afuera y me quedé adentro. Me fui a barajas… y te escribí estos versos”.
“Y tuya fue la niebla y los kelpers. Y mío el capote de repuesto. Yo, confortado en la cama de mi casa; vos, compañero, sin aliento. Yo no calcé tu bota, quedé en mis escritorios. Pobres trincheras de hombres muy pequeños. Yo me lavé las manos, Pilatos redivivo, te juro que lo siento”.
“Yo no soy digno de llamarte hermano, ni de que hables mutilado y muerto. Pero mírame con tus ojos limpios, criatura con fusil, misionero del viento. Yo no calcé tu bota de soldado. Es cierto. Te confieso y me confieso. Pero, mírame, mírame, te suplico. Abrí los ojos de hombre, niño muerto. Mírame, compatriota, una vez sola, una vez al menos. Yo no calcé tu bota. No anduve a tu costado. Perdóname. Fui cobarde. Perdóname, te juro que lo siento”.
























jueves, 5 de abril de 2018

FOTOS - NOVEDADES LITERARIAS - SECTOR DE LITERATURA







jueves, 29 de marzo de 2018

ALGUNAS FOTOS DE LOS MIÉRCOLES LITERARIOS



ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE MIGUEL HERNÁNDEZ

AYER, 28 DE MARZO, RECORDAMOS UN NUEVO ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DEL GRAN POETA ESPAÑOL MIGUEL HERNÁNDEZ.

Miguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela (España) y falleció el 28 de marzo de 1942. Es uno de los poetas de referencia de la Generación del 27.
Pese a su inmenso deseo de estudiar, su padre se lo impidió y lo obligó a cuidar de su rebaño de ovejas; sin embargo, en sus ratos libres Miguel leía fervorosamente y escribía poemas.
De forma autodidacta aprendió las bases de la buena literatura, dejando guiarse por maestros como Paul Verlaine, Miguel de Cervantes, Pedro Calderón de la Barca y, sobre todo, Luis de Góngora.
Durante la Guerra Civil Española es apresado y condenado a muerte en marzo de 1940, pero gracias a la intercesión de varios amigos influyentes, consiguió que lo conmutaran a cambio de 30 años de prisión. En prisión fue aquejado por diversas enfermedades y falleció de bronquitis cuando tan sólo tenía 31 años.
Entre sus obras podemos destacar "Perito en lunas", "La nana de la cebolla" y "Cancionero y romancero de ausencias".

En este nuevo miércoles literario escuchamos del disco de Joan Manuel Serrat, “Miguel Hernández” de 1972, el tema  “Para la libertad”.


A CONTINUACIÓN, LA PROFESORA CLAUDIA SABELLA ROSA NO LEYÓ EL POEMA

“PARA LA LIBERTAD”

PARA LA LIBERTAD

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

 POSTERIORMENTE, LAS PROFESORAS LILA Y ANALÍA NOS LEYERON LOS POEMAS "MENOS TU VIENTRE" Y "UMBRÍO POR LA PENA"
MENOS TU VIENTRE

Menos tu vientre,
todo es confuso.
Menos tu vientre,
todo es futuro
fugaz, pasado
baldío, turbio.
Menos tu vientre,
todo es oculto.
Menos tu vientre,
todo inseguro,
todo postrero,
polvo sin mundo.
Menos tu vientre,
todo es oscuro.
Menos tu vientre
claro y profundo.


UMBRÍO POR LA PENA

Umbrío por la pena, casi bruno, 
porque la pena tizna cuando estalla, 
donde yo no me hallo, no se halla 
hombre más apenado que ninguno. 

Pena con pena y pena desayuno, 
pena es mi paz y pena mi batalla, 
perro que ni me deja ni se calla, 
siempre a su dueño fiel, pero importuno. 

Cardos, penas me oponen su corona, 
cardos, penas me azuzan sus leopardos 
y no me dejan bueno hueso alguno. 

No podrá con la pena mi persona 
circundada de penas y de cardos: 
¡cuánto penar para morirse uno!






  



miércoles, 21 de marzo de 2018

¡FESTEJAMOS EL OTOÑO!


Hoy, en nuestro habitual "MIÉRCOLES LITERARIO", comenzamos con acompañamiento musical, gracias a la participación de la profesora de música Sabrina Tassara.
Escuchamos de “LAS CUATRO ESTACIONES” del compositor veneciano ANTONIO VIVALDI, EL OTOÑO.

LES CUENTO QUE...

  Las cuatro estaciones es un grupo de cuatro conciertos para violín y orquesta (cada uno está dedicado a una estación: La primaveraEl veranoEl otoño y El invierno).

El Otoño, que es la estación en que las hojas de los árboles  cambian y su color verde se vuelve amarillento, ha inspirado a muchos poetas a escribir sobre él.




Hoy, alumnos de 6º "B", nos leyeron poemas de diversos autores. 



Comenzaremos con AMANECER DE OTOÑO, del poeta español Antonio Machado:

Amanecer de otoño

Una larga carretera
entre grises peñascales,
y alguna humilde pradera
donde pacen negros toros.
Zarzas, malezas, jarales.

Está la tierra mojada
por las gotas del rocío,
y la alameda dorada,
hacia la curva del río.

Tras los montes de violeta
quebrado el primer albor;
a la espalda la escopeta,
entre sus galgos agudos,
caminando un cazador.


Otoño, de Juan Ramón Jiménez:

“Qué noble paz en este alejamiento de todo: oh prado bello que deshojas tus flores”, confesaba el poeta andaluz. Otra magistral pincelada en el gran lienzo de octubre, empapado por el sentimiento de aislamiento y reclusión espiritual, que rodeó a Juan Ramón durante su vida.

Otoño

Esparce octubre, al blando movimiento
del sur, las hojas áureas y las rojas,
y, en la caída clara de sus hojas,
se lleva al infinito el pensamiento.

¡Qué noble paz en este alejamiento
de todo; oh prado bello que deshojas
tus flores; oh agua fría ya, que mojas
con tu cristal estremecido el viento!

¡Encantamiento de oro! Cárcel pura,
en que el cuerpo, hecho alma, se enternece,
echado en el verdor de una colina!

En una decadencia de hermosura,
la vida se desnuda, y resplandece
la excelsitud de su verdad divina.


Melancolía, de Manuel Machado:

“Me siento, a veces, triste como una tarde del otoño viejo” Podría ser una misiva usual por estas fechas. Suspiros y miradas de soslayo soberbiamente descritos en estos versos del modernista poeta español. 



Melancolía

Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno...
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan... Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía... Historias
que tienen casi blancos mis cabellos.

MARIO BENEDETTI nos regaló...


OTOÑO
Aprovechemos el otoño
antes de que el invierno nos escombre
entremos a codazos en la franja del sol
y admiremos a los pájaros que emigran
ahora que calienta el corazón
aunque sea de a ratos y de a poco
pensemos y sintamos todavía
con el viejo cariño que nos queda
aprovechemos el otoño
antes de que el futuro se congele
y no haya sitio para la belleza
porque el futuro se nos vuelve escarcha.

Y...

Susana Panza


 Simplemente he crecidoA Norberto-

Una vez me dijiste
Que te gusta el otoño
Con sus tonos dorados,
Amarillos y ocres;
Con su aire apenas frío
Y ese sol perezoso
Que acompaña tu paso
Cuando caminás, solo.

Entonces no entendía…
¡Era tan leve y joven!
Era puro verano.
Era mar y era espuma.
Era música y risas.
Y tenía una deuda
Que cobrarle a la vida.

Hoy ya no soy aquella
Que en la arena corría.
Más profunda y serena
Con distinta alegría
Y con plena conciencia
De que es bueno estar viva
Celebro este regalo de
Otro otoño en mis días.

Entonces te recuerdo,
Entonces te comprendo.
Puedo ver la belleza
Que entonces no había visto.
Y puedo detenerme a
Acariciar las hojas de
Mi laurel que pronto
Ha de estar florecido.

Amo este otoño nuevo,
Sus marrones y ocres, su sol
Apenas tibio, un poco adormecido,
Amo aún el dolor de un recuerdo querido.

Y no he cambiado tanto.
Simplemente, he crecido.

L.S.P.
“Mi vida, una poesía” –Editorial Dunken, ’97-











martes, 20 de marzo de 2018

Recordamos a Lovercraft



El día 14 de marzo, dentro del marco del "MIÉRCOLES LITERARIO", recordamos un nuevo aniversario del fallecimiento del escritor estadounidense Howard Philips Lovercraft.



Breve biografía:

Nació en Providence, Estados Unidos, el 20 de agosto de 1890, y falleció en la misma localidad estadounidense, el 15 de marzo de 1937.

Fue un escritor famoso por sus trabajos en el género de terror, escribiendo relatos publicados en revistas durante su vida. Lovercraft es reconocido por haber creado el género del HORROR CÓSMICO, el cual combina elementos del terror junto con ciencia ficción. Este autor también fue fundador de la FILOSOFÍA LITERARIA llamada COSMICISMO. Sus trabajos han sido tomados como inspiración por varios autores y películas.

Alumnas de 6º "A", leyeron tres poemas de su autoría, entre otras cosas más.


A Pan 

Sentado en una cañada entre bosques 
A orillas de un arroyo bordeado de juncos 
Meditaba yo un día, cuando adormeciéndome 
Me vi sumido en un sueño. 

Del riachuelo surgió una figura 
Medio hombre y medio cabrío; 
Tenía pezuñas en vez de pies 
Y una barba adornaba su garganta. 

Con un rústico caramillo de caña 
Tocaba dulcemente aquel ser híbrido, 
Y yo olvidé todo cuidado terreno 
Pues sabía que era Pan
 

Ninfas y sátiros se congregaron
Para gozar del alegre sonido,

Demasiado pronto desperté con pesar
y volví a las moradas de los hombres,
Pero en valles campestres yo querría vivir
Y escuchar de nuevo la flauta de Pan.

El dios Pan tenía un aspecto mitad humano mitad animal del género caprino- cabra-. Lo cubría una espesa mata de pelo, y sus piernas no eran piernas, sino robustas patas finalizadas en pezuñas hendidas. De su frente partían dos cuernos que daban un aire bestial a su rostro, el cual, sin embargo, adquirió con el tiempo una expresión de taimada astucia.






Por donde un día paseó Poe

Divagan eternamente las sombras en esta tierra,
Soñando con siglos que se fueron para siempre;
Grandes olmos se alzan solemnes entre lápidas y túmulos
Desplegando su alta bóveda sobre un mundo oculto de otro tiempo.
Una luz del recuerdo ilumina todo el escenario,
Y las hojas muertas hablan en susurros de los días idos,
Añorando imágenes y sonidos que ya no volverán.

Triste y solitario, un espectro se desliza a lo largo
De los paseos por donde sus pasos le llevaban en vida;
Pero no es visible a los ojos de cualquiera, a pesar de que su canto
Resuena a través del tiempo con una extraña fascinación.
Sólo los pocos que conocen el secreto de su magia
Pueden encontrar entre estas tumbas la sombra de Poe.



“El libro”


El lugar era oscuro y polvoriento, un rincón perdido
en un laberinto de viejas callejas junto a los muelles,
que olían a extrañas cosas venidas de ultramar,
entre curiosos jirones de niebla que dispersaba el viento del oeste.
Unos cristales romboidales, velados por el humo y la escarcha,
apenas dejaban ver los montones de libros, como árboles retorcidos pudriéndose del suelo al techo... huellas
de un saber antiguo que se desmoronaba a precio de saldo.

Entré, hechizado, y de un montón cubierto de telarañas
cogí el volumen más cercano y lo leí al azar,
temblando al ver las raras palabras que parecían guardar
algún arcano, monstruoso, para quien lo descubriera.
Después, buscando algún viejo y taimado vendedor,
sólo encontré el eco de una risa.