viernes, 7 de julio de 2017

Conrado Nalé Roxlo

En el último jueves literario, alumnas de quinto grado leyeron poemas de José Sebastián Tallón y Conrado Nalé Roxlo. 

Conrado Nalé Roxlo

Escritor y periodista, nació en Buenos Aires en 1898 y murió en 1971. En 1923 publicó El grillo, su primer libro de poemas dedicado al público infantil. Escondido, o mejor dicho, difrazado con su seudónimo Chamico, hizo reír y reflexionar a muchísimos lectores. Publicó artículos en numerosos diarios y revistas. Fue autor de los libros de poesía Claro desvelo y De otro cielo; de los cuentos Las puertas del purgatorio y Antología apócrifa, y de las obras de teatro La cola de la sirena, Una viuda difícil y otras, y famosas historias para chicos como La escuela de las hadas.


El grillo

“Música porque sí, música vana,
 como la vana música del grillo,
 mi corazón eglógico y sencillo
 se ha despertado grillo esta mañana.

 ¿Es este cielo azul de porcelana?
 ¿Es una copa de oro el espinillo?
 ¿O es que en mi nueva condición de grillo
 veo todo a lo grillo esta mañana?

¡Qué bien suena la flauta de la rana!
 Pero no es son de flauta: en un platillo
 de vibrante cristal de a dos desgrana

 gotas de agua sonoro. ¡Qué sencillo
es a quien tiene el corazón de grillo
 interpretar la vida esta mañana!”


Nocturno
El bosque se duerme y sueña.
El río no duerme, canta.
Por entre las sombras verdes
el agua sonora pasa
dejando en la orilla oscura
manojos de espuma blanca
Llenos los ojos de estrellas
en el fondo de una barca
Yo voy como una emoción
por la música del agua
Y llevo el río en los labios
Y llevo el bosque en el alma.





miércoles, 5 de julio de 2017

José Sebastián Tallón

José Sebastián Tallón (1904-1954)
Datos biográficos

Nació en Barracas en 1904. Luego se mudó a Temperley, a una modesta casa. Allí se hizo muy amigo de Rafael Jijena Sánchez. Luego se mudó nuevamente a Buenos Aires. Allí, su desarrollo corporal lo llevó a practicar deportes como natación y boxeo amateur.
Su primer libro de poesías apareció en 1925, "La garganta del sapo". Más tarde, en 1927, cuando escribió "Las torres de Nuremberg", se convirtió definitivamente en el primer poeta argentino que escribió para los niños. 
La difusión de sus libros le permitió conocer a Raúl González Tuñón, Luis Emilio Soto y Conrado Nalé Roxlo. Su casa de la calle Brasil se convirtió en un cenáculo de artistas, al que concurrían: Jorge Luis Borges, Luis Franco,  Alvaro Yunque, Jijena Sánchez, César Tiempo, y otros. Fue, además de poeta infantil, dibujante caricaturista, pintor y músico.


 Dos poemas

La ciudad de Nuremberg


Esta ciudad, amigos,
es la más linda y más lejana.
Tiene mil años y quinientas torres
y en cada torre suena una campana.

Más allá de los mares,
escondida entre bosques y montañas,
a la orilla de un río,
roja, verde y azul está pinada.

Es más azul que verde;
más que verde y azul, es colorada.
Y como siempre la refleja el río,
roja, verde y azul parece el agua.


Canción del niño que vuela 

El niño dormido está,
¡y qué sueño está soñando!
¿Qué sueña? Sueña que vuela.
¡Qué bien se vuela soñando!
Abre los brazos, los mueve
como un ave, y va volando...
¿Qué sueña? Que no es un sueño.
¿Qué bien se sueña volando!
En la cuna quieto está.
Pero sonríe, soñando.
¿Qué sueña? Que vuela, vuela.
¡Qué bien se vuela soñando!
















martes, 27 de junio de 2017

Más poemas de Elsa Bornemann

La rompecorazones

Cada chico de su grado
de ella está enamorado.

Cada cual, dele soñar
con que la va a conquistar.

Siembra —en su torno— esperanzas
que —después— ninguno alcanza.

Va despertando emociones
¡ay, la rompecorazones!

Pero a nadie le hace caso
y morimos a su paso...

(Porque —yo también— confieso
de esa coqueta estoy preso...

En vano mis ilusiones...
¡Ay, la rompecorazones!)

Por eso, por despechado,
por ser varón rechazado;

otro más en el montón,
en la cola, en la legión

de aspirantes, yo golpeo
la noche con mi deseo:

¡Castigo a la picarona!
¡Que se quede solterona!

Romance de la canoa y el río


Cuentan que era blanca 
y que amaba al río 
y que él la esperaba 
de tarde, a las cinco. 
Ella, una canoa, 
él, un verde río... 
Ella, de madera, 
él, de junco y brillo... 
Cuentan que se amaban 
tal como dos niños 
y que en cada cita 
espiaba un grillo. 
Ella, con sus brazos 
de remos antiguos 
—dulce— acariciaba 
su cara de vidrio. 
Y él, con sus labios 
de agua —muy tibios— 
toda la canoa 
besaba a las cinco. 
Cuentan que una tarde 
de color ladrillo 
la canoa blanca 
no vino... no vino... 
Loco de tristeza 
la llamaba el río: 
a toda la costa 
salpicó su grito... 
¡Ay!, que sin oírlo 
un pescadorcito 
la canoa blanca 
llevó hacia otro río. 
Cuentan que a las tardes, 
cuando dan las cinco, 
los labios del agua 
se ponen muy fríos: 
buscan la canoa... 
sus remos antiguos... 
La lloran los sauces 
y la extraña el grillo.





viernes, 23 de junio de 2017

Elsa Bornemann

Biografía de Elsa Bornemann


Elsa Bornemann nació en Buenos Aires, el 20 de febrero de 1952, en el barrio de Parque de los Patricios, en la ciudad de Buenos Aires. Hija de Blanca Nieves Fernández, una argentina descendiente de portugueses y españoles, y de Wilhelm Karl Henri Bornemann, un alemán, de profesión relojero, experto en relojes de torres y campanarios. Era la más pequeña de tres hermanas: Hilda, Margarita y Elsy, como la conocían los íntimos y como solía firmar cartas y dedicatorias a sus lectores.

Fue Profesora en Letras, egresada de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires y realizó estudios de inglés, alemán, italiano, latín y griego.
Ejerció la docencia en todos los niveles, dictó muchos cursos y conferencias, integró variedad de mesas redondas y jurados, asistió a múltiples seminarios y congresos como invitada especial, y dio numerosas charlas en establecimientos educativos y culturales.
Fue una de las más destacadas escritoras argentinas para niños y jóvenes. Comenzó a publicar libros para ellos en los años 70 y su literatura sigue vigente, recolectando el aprecio de los lectores, que se renuevan de generación en generación.
Su obra abarca el cuento, la novela, la poesía; el amor, el humor y el terror. Compuso también canciones y piezas teatrales y ha elaborado antologías de cuentos tradicionales de diferentes etnias, ensayos, traducciones y prólogos. Muchas de sus obras se han publicado en Japón, Israel, Estados Unidos y diversos países de Latinoamérica y Europa. Recibió un amplio reconocimiento nacional e internacional.

Falleció en Buenos Aires, el 24 de mayo de 2013.

Poemas de amor
Para vivir

Para vivir
yo inventé un lugar:
castillo en el aire
donde es posible
risa y cantar...
Nunca imaginé
que allí te iba a encontrar.
Ahora para soñar,
somos dos.

Para vivir
palabras junté,
sólo las más hermosas
dentro del alma
coleccioné...
Que estaban en ti
cómo iba a saber...
Ahora, para crecer,
somos dos.


Para vivir
pensé en el amor,
sol de medianoche
sobre la sombra a mi alrededor.
Nunca imaginé
que en tus ojos lo iba a ver.
Ahora, para querer,
somos dos.



Romancito de todos los colores

Blanca cuando te encontré. 
Cuando te miro, rosada, 
o —de sol entre los ojos—
Te pones anaranjada.
Azul azul cuando ríes
te vuelven las carcajadas 
y tu sonrisa es celeste,
fruta negra en la mirada.
Juegas de verde o violeta; 
si sueñas, otra vez blanca.
Grisecita cuando lloras,
por lluviosa y por nublada.
No sé por qué me pareces 
amarilla cuando callas, 
como si sombra de trigo 
sobre ti se reflejara. 
Sólo me falta encontrarte
colorada colorada:
será cuando con un beso 
yo te tiña, enamorada.





viernes, 16 de junio de 2017

Más poesías sobre el invierno

Las tardes de enero

Va cayendo la noche: La bruma
ha bajado a los montes el cielo:
Una lluvia menuda y monótona
humedece los árboles secos.
El rumor de sus gotas penetra
hasta el fondo sagrado del pecho,
donde el alma, dulcísima, esconde
su perfume de amor y recuerdos.
¡Cómo cae la bruma en el alma!
¡Qué tristeza de vagos misterios
en sus nieblas heladas esconden
esas tardes sin sol ni luceros!
En las tardes de rosas y brisas
los dolores se olvidan, riendo,
y las penas glaciales se ocultan
tras los ojos radiantes de fuego.
Cuando el frío desciende a la tierra,
inundando las frentes de invierno,
se reflejan las almas marchitas
a través de los pálidos cuerpos.
Y hay un algo de pena insondable
en los ojos sin lumbre del cielo,
y las largas miradas se pierden
en la nada sin fe de los sueños.
La nostalgia, tristísima, arroja
en las almas su amargo silencio,
Y los niños se duermen soñando
con ladrones y lobos hambrientos.
Los jardines se mueren de frío;
en sus largos caminos desiertos
no hay rosales cubiertos de rosas,
no hay sonrisas, suspiros ni besos.
¡Como cae la bruma en el alma
perfumada de amor y recuerdos!
¡Cuántas almas se van de la vida
estas tardes sin sol ni luceros!


 Juan Ramón Jiménez

Jardín de invierno

Llega el invierno. Espléndido dictado 
me dan las lentas hojas 
vestidas de silencio y amarillo. 

Soy un libro de nieve, 
una espaciosa mano, una pradera, 
un círculo que espera, 
pertenezco a la tierra y a su invierno. 

Creció el rumor del mundo en el follaje, 
ardió después el trigo constelado 
por flores rojas como quemaduras, 
luego llegó el otoño a establecer 
la escritura del vino: 
todo pasó, fue cielo pasajero 
la copa del estío, 
y se apagó la nube navegante. 

Yo esperé en el balcón tan enlutado, 
como ayer con las yedras de mi infancia, 
que la tierra extendiera 
sus alas en mi amor deshabitado. 

Yo supe que la rosa caería 
y el hueso del durazno transitorio 
volvería a dormir y a germinar: 
y me embriagué con la copa del aire 
hasta que todo el mar se hizo nocturno 
y el arrebol se convirtió en ceniza. 

La tierra vive ahora 
tranquilizando su interrogatorio, 
extendida la piel de su silencio. 

Yo vuelvo a ser ahora 
el taciturno que llegó de lejos 
envuelto en lluvia fría y en campanas: 
debo a la muerte pura de la tierra 
la voluntad de mis germinaciones.

Pablo Neruda

Los días sin sol

El lobo blanco del invierno,
el lobo blanco viene,
con los feroces ojos inyectados
en sangre helada, fija y cruel.
¡Maldito lobo invierno, que te llevas
los viejos y los débiles!

¡Reunámonos, que todos
tengan una familia,
un libro y fuego alegre!

Y mientras, fuera, el hacha
el tronco seco hiende,
que será rojo en el hogar, cerremos
la puerta y el balcón... ¡Dios no nos quiere!

¡Tregua! Seamos amigos...
La tibia paz entre nosotros reine
en torno de la lámpara, que esparce
la tranquila poesía del presente.

Y tú, mi amada, cuyos rojos labios
son ya la sola flor, dámelos..., ¡quiéreme!...

¡Que el lobo blanco del invierno
el lobo blanco viene!

Manuel Machado





viernes, 9 de junio de 2017

Poemas sobre el invierno

Son muchos los poetas que han dedicado textos a la estación de invierno. Cada poeta nos comunica una forma particular de aproximarse a este tiempo. Algunos hablan de su melancolía, para otros, en cambio, el invierno es ante todo una forma de hablar de esperanza.

Hoy les presentamos algunos poemas escritos por grandes autores sobre esta estación del año.

En el poema de Antonio Machado "Sol de Invierno" un viejecito descubre como el cotidiano sol brilla como un milagro en días fríos. En el poema de Juan Ramón Jiménez "Canción de Invierno" se invoca a pájaros que anuncian la primavera con su canto.


Sol de invierno

Es mediodía. Un parque. 
Invierno. Blancas sendas; 
simétricos montículos 
y ramas esqueléticas. 
Bajo el invernadero, 
naranjos en maceta, 
y en su tonel, pintado 
de verde, la palmera. 
Un viejecillo dice, 
para su capa vieja: 
«¡El sol, esta hermosura 
de sol!...» Los niños juegan. 
El agua de la fuente 
resbala, corre y sueña 
lamiendo, casi muda, 
la verdinosa piedra.

Antonio Machado

Canción de invierno

Cantan. Cantan.
¿Dónde cantan los pájaros que cantan?

Ha llovido. Aún las ramas
están sin hojas nuevas. Cantan. Cantan
los pájaros. ¿En dónde cantan
los pájaros que cantan?

No tengo pájaros en jaulas.
No hay niños que los vendan. Cantan.
El valle está muy lejos. Nada...

Yo no sé dónde cantan
los pájaros -cantan, cantan-
los pájaros que cantan.



Juan Ramón Jiménez

jueves, 1 de junio de 2017

Agenda Educativa. Mes de junio.

CONMEMORACIONES, CELEBRACIONES Y RECORDACIONES:



JUNIO

Domingo 4.
 Día Internacional de los Niños, Víctimas Inocentes de la Agresión.
Dispuesto por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 19 de agosto de 1982 (ONU Resolución ES-7/8).
Lunes 5.
Día Mundial del Medio Ambiente.
La Asamblea General de Naciones Unidas designó el 5 de junio como «Día Mundial del Medio Ambiente», con miras a hacer más profunda la conciencia universal de la necesidad de proteger y mejorar el medio ambiente (ONU Resolución 2994[XXVII]).
Miércoles 7.
Día del periodista.
El «Día del Periodista» fue establecido en 1938 por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba, en recuerdo del primer medio de prensa con ideas patrióticas. El 7 de junio de 1810, Mariano Moreno fundó la Gazeta de Buenos Aires, primer periódico de la etapa independentista argentina. La Primera Junta indicó por decreto su fundación por ser necesario anunciar al público los actos oficiales y las noticias exteriores y locales. Sus primeros redactores fueron Mariano Moreno, Manuel Belgrano y Juan José Castelli.
Sábado 10.
Día de la Afirmación de los Derechos Argentinos sobre las Islas Malvinas y Sector Antártico Argentino (Ley Nº20.561).
Domingo 11.

Aniversario de la Segunda Fundación de Buenos Aires.

En 1580, Juan de Garay funda por segunda vez la Ciudad de Buenos Aires.

Día del Supervisor.
Lunes 12.
Día contra el Trabajo Infantil.
Artículo 1. º: Institúyase el día 12 de junio como «Día contra el Trabajo Infantil» (Ley N. º 1.720/LCBA/05).
Día de los Adolescentes y Jóvenes por la Inclusión Social y la Convivencia contra Toda Forma de Violencia y Discriminación.
En conmemoración al natalicio de Ana Frank (Ley N. º 26.809).
Sábado 17.
Día del Paso a la inmortalidad del General Martín Miguel de Güemes.
Feriado Nacional. (Decreto 1584/2010) y modificatorio.
Martes 20.
 Aniversario del Fallecimiento del Dr. Manuel Belgrano. Día de la Bandera.
Feriado Nacional (Decreto 1584/2010) y modificatorios.
Miércoles 21.
Año Nuevo de los Pueblos Originarios.
Artículo 1.º: Institúyase el día 21 de junio como «Año Nuevo de los Pueblos Originarios» (Ley Nº 1550/LCBA/04).
Domingo 25.
Fiesta de la ruptura del ayuno del Sagrado Mes de Ramadán.
Viernes 30.
Día de la Soberanía de los Vecinos de la Ciudad de Buenos Aires.
Artículo 1. º: Institúyase el día 30 de junio de cada año como «Día de la Soberanía de los Vecinos de la Ciudad de Buenos Aires» (Ordenanza Nº 50.453).