martes, 24 de septiembre de 2013

Frin conoce a Lynko

Con los alumnos de quinto grado seguimos leyendo la novela de Luis María Pescetti, "Frin".

En el capítulo 2, Frin conoce a Lynko en la escuela. Éste se presenta con un buzo que llama la atención de todos...y en especial al profesor de educación física...




    Frin hizo el camino de la escuela viendo el humito de su boca. La respiración es blanca o invisible. En otoño y en invierno es blanca. Concentrado en las formas que le daba su aliento llegó a la escuela. El patio ya estaba lleno de ruidos y chicos. Ni bien entró le llamó la atención uno que iba con un buzo verde fosforescente. Se sonrió. ¿Quién podía ser tan tonto de ponerse eso para ir a la escuela? Se acercó a un grupo de los de su grado y preguntó quién era ese.
     -Uno nuevo, ¿viste el buzo que trae?
     - Sí, es verde loro.
     - No, verde radioactivo.
     Se reían
      - Para colmo tiene esas rayas, porque si fuera lo verde nomás; pero tiene las rayas rojas en las mangas y unos dibujos atrás.
         El chico estaba solo, disimulando, como si leyera algo en un cuaderno que tenía en sus manos…En realidad estaba asustado y quería esconderse.

         Frin sintió el impulso de acercarse y saludarlo. Sin embargo le dijo a los demás:
        - Con ese buzo debe gastar un montón de electricidad…debe llevar una batería en la mochila.
          Sonó el timbre. Ellos se formaron en el patio. Apareció el de educación física, caminó hacia ellos, se detuvo al ver al nuevo. Pensaron que iba a decir algo, pero no. Siguió caminando hasta la puerta y se fueron con él, hasta la cancha. Ahí hizo formar una hilera.
-         Buenos días.
-         Buenos días,  profesor.
-         …(miró hacia el nuevo, lo llamó. Él se acercó; pero lo interrumpió)…no, no, puede dejar la mochila en su lugar, nadie se la va a robar.
-         (El que estaba al lado de Frin) Es que si no lleva la mochila se le apaga el buzo.

              Risas otra vez, pero Frin ya estaba queriendo ver qué tramaba el tipo. El chico regresó, dejó la mochila en su lugar y se acercó al profesor.
            -Es nuevo, usted.
            - ¿Y cómo se llama?
            -Lynko, señor
            - …Ahá, así que es nuevo.
            -A ver, y dígame (siguió el tipo), aprovechando que estamos solos y nadie nos oye…A ver, dígame…¿cuánto le pagaron por iluminar la ciudad?
            -¡Acá usamos buzos azules! ¡¿Entendió?! ¡Azules! ¡Vuelva a su lugar!



21 de septiembre - Día Internacional de la Paz.


Resolución N.°  55/282 del 2001 Naciones Unidas.
El 30 de noviembre de 1981, la Asamblea General de las Naciones Unidas en la Resolución 36/67 proclama el 21 de septiembre Día Internacional de la Paz.

 Cada 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz. La Asamblea General ha decretado que este día se dedica a reforzar los ideales de la paz en todas las naciones y pueblos del mundo.
El Día Internacional de la Paz fue establecido en 1981 por la resolución 36/67 de la Asamblea General de Naciones Unidas para que coincidiera con la sesión de apertura de la misma, que se celebra anualmente el tercer martes de septiembre. El Día de la Paz se conmemoro por primera vez en septiembre de 1982.
En 2001, la Asamblea General aprobó por unanimidad la resolución 55/282, que estableció el 21 de septiembre como un día de cesación del fuego y de no violencia a nivel mundial.
La ONU invita a todas las naciones y pueblos a que cumplan una cesación de hostilidades durante todo ese Día y a que también lo celebren mediante la educación y la sensibilización del público sobre todos los temas relacionados con la paz.

 http://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_Internacional_de_la_Paz


La ONU pide tolerancia y respeto mutuo en Día Internacional de la Paz

 Washington, septiembre 21 - Naciones Unidas convocó a la tolerancia y el respeto mutuo entre las personas, así como a educar a las nuevas generaciones en esos valores, a propósito de celebrarse este sábado el Día Internacional de la Paz.

Como es tradicional, la ONU acompañó su llamado con una invitación al cese de las hostilidades en el planeta durante la jornada, la cual se estableció en 1981 por la Asamblea General de Naciones Unidas para que coincidiera con la sesión de apertura de la misma.

Este año, la fecha tiene como propósito la educación para la paz, con el objetivo de promover la enseñanza a los niños de valores que permitan la coexistencia pacífica, la tolerancia y el respeto a la diversidad.

Según Naciones Unidas, casi 60 millones de infantes no tienen acceso a la educación, y muchos otros necesitan de una mayor calidad de la enseñanza, escenario que considera desfavorable de cara a la aspiración de un mundo sin guerras.

Para el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, El Día Internacional de la Paz representa un momento de reflexión y de reiterar la importancia de creer en la no violencia.

 http://www.aporrea.org/internacionales/n236657.html

martes, 17 de septiembre de 2013

17 de septiembre - Día del Profesor --- 13 de septiembre - Día del Bibliotecario


17 de septiembre - Día del profesor

De la Agenda Educativa

"Recuerda al profesor, orador, escritor, periodista y educador José Manuel Estrada, que nació el 13 de julio de 1842 y falleció el 17 de septiembre de 1894. Participó del Congreso  Pedagógico que culminó con el dictado de la Ley N.º 1420."


En nuestro país el 17 de setiembre se celebra el “Día del Profesor”, en homenaje a José Manuel Estrada, insigne profesor, orador, escritor, periodista y educador.
Estrada nació en Buenos Aires el 13 de julio de 1842. Fue un destacado intelectual de la segunda mitad del siglo XIX, además de ser uno de los más eminentes oradores de nuestro país en esos años. Falleció el 17 de septiembre de 1894. 
Fue historiador, de formación autodidacta, pensador, periodista, político encumbrado y líder católico. Parte de su obra se centró en la política educativa.


http://www.mendoza.edu.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=438:17-de-setiembre-qdia-del-profesorq-&catid=159:setiembre&Itemid=276
 


13 de septiembre

dia del bibliotecario en la  REPÚBLICA ARGENTINA

© Belén Silvana Latino 2006
El día 13 de septiembre fue establecido como “Día del Bibliotecario” por el Congreso de Bibliotecarios reunidos en Santiago del Estero  en el año 1942   y  fue instituido como "Día del Bibliotecario" a nivel nacional, en 1954, mediante sanción del Decreto Nro.17.650/54, en homenaje a los bibliotecarios de todo el país.
Este día se corresponde con la edición de la "Gaceta de Buenos Aires" del 13 de septiembre de 1810, en la que apareció un artículo titulado Educación, escrito por Mariano Moreno, en el que informaba sobre la creación por la Junta de Mayo de la Biblioteca Pública de Buenos Aires, hoy Biblioteca Nacional y de los nombramientos del Dr. Saturnino Segurola y Fray Cayetano Rodríguez, quienes fueron los primeros bibliotecarios oficiales de la nueva era de la Independencia de la República.
Esta fecha tiene un gran valor histórico y cultural porque la Biblioteca Nacional fue creada a inspiración del Dr. Mariano Moreno, Secretario de la Primera Junta de Gobierno de la Revolución de Mayo.
En uno de los tantos ensayos del prestigioso filosofo y pensador español, José Ortega y Gasset , encontramos la siguiente expresión "A mi juicio la misión del bibliotecario habrá de ser, no como hasta aquí, la simple administración de la cosa libro, sino el ajuste, la mise au point de la función vital que es el libro."
Y Marcel Prevost dijo: "El Hallazgo afortunado de un buen libro puede cambiar el destino de un alma."
El oficio del bibliotecario se encuentra indisolublemente unido al origen del libro como producto cultural que contiene el registro gráfico del conocimiento y como medio de comunicación a largo plazo. En el primer caso encontramos al bibliotecario como guardián de libros y, en el segundo, como su organizador, proveedor y facilitador, por consiguiente, como profundo conocedor de sus contenidos, dando como resultado dos extremos entre los que oscila el oficio: inquisidor y erudito.

Estos profesionales, se han preparado durante años, para apoyar la formación de nuestros jóvenes en las aulas, para colaborar en el desarrollo científico del país, al interior de los centros de investigación, o construyendo una Argentina más grande.

Es el día en el que se reconoce la actividad de los bibliotecarios en todos los sectores en los que se desarrollan, labor que es de gran importancia para nuestra sociedad, una sociedad en la que el recurso más valioso es el conocimiento, por lo que el bibliotecario se convierte en un puente entre las necesidades de información y los medio con los que aquellas se pueden satisfacer.
Todos los 13 de septiembre y si es posible todos los días del año,  forme parte del gran sueño del bibliotecario, la lectura, que sin dudas ayuda a cambiar el mundo y a ser cada vez mejores.



martes, 10 de septiembre de 2013

11 de septiembre. Aniversario del Fallecimiento de Domingo Faustino Sarmiento. Día del Maestro.



Domingo Faustino Sarmiento: Una mente brillante


Domingo Faustino Sarmiento fue un adelantado para su época. Hombre de acción y carácter, eso le valió muchos adversarios y enemigos. No obedeció a la tradicional cultura hispana y admiraba a los Estados Unidos.
Sus participaciones en diferentes órdenes de la vida pública y privada siempre estuvieron signadas por obras y progreso. Sarmiento fue un hombre que se tomó el trabajo de expresar siempre su pensamiento.
Tan así fue, que permitió que la historia lo conociese íntegramente sin misterios. La educación y las ciencias le rinden en su día el mayor tributo y homenaje a uno de los más grandes forjadores de nuestra patria.



DE AÑO EN AÑO, LA VIDA DEL PRÓCER EN SÍNTESIS

1811: Domingo Faustino Sarmiento, hijo de Doña Paula Albarracín y José Clemente Sarmiento, nace en San Juan de la Frontera (provincia de San Juan).
1816: Ingresa a la Escuela de la Patria, en su provincia natal.
1825: Funda con su tío, el padre José de Oro, una escuela en San Francisco del Monte (San Luis). Allí se inicia como maestro.
1829: Se alista junto a su padre en las filas unitarias.
1831: Combate contra los federales, lo persigue Facundo Quiroga y se exilia en Chile. Trabaja como maestro y minero.
1832: En Pocuro (Chile) crea una escuela rural donde da clases.
1836: Regresa a San Juan y se dedica a la enseñanza.
1839: Inicia su carrera periodística al fundar el diario El Zonda, pero es clausurado por el gobernador Benavídes.
1840: Es tomado prisionero por participar en una conspiración unitaria. Se exilia en Chile, donde permanecerá más de 10 años.
1841: Desarrolla una gran labor periodística en El Mercurio y El Nacional, de Chile.
1842: Funda el periódico El Progreso y organiza y dirige la primera Escuela Normal de Preceptores que se abre en América Latina.
1843: Publica “Mi defensa”. Lo nombran miembro de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.
1845: Escribe “Método gradual de lectura”, “Civilización y Barbarie”, “Vida de Facundo Quiroga” y “Vida de Fray Félix Aldao”. Es enviado por el gobierno de Chile a estudiar la organización escolar de América, Europa y África durante dos años.
1848: Se casa con Benita Martínez Pastoriza, viuda, madre de Dominguito Fidel.
1849: Publica el primer tomo de los “Viajes por Europa, África y América” y “Educación Popular”. Rosas reclama su extradición.
1850: Escribe “Argirópolis” y “Recuerdos de Provincia”.
1851: Viaja a Montevideo y se incorpora al ejército de Urquiza; es el encargado de redactar los boletines de la guerra contra Rosas. Comienza a trabajar en un proyecto de Constitución Nacional.
1852: El 3 de febrero participa en la Batalla de Caseros, en la que Rosas es derrotado. Se distancia de Urquiza y se exilia, otra vez, en Chile. Escribe “Campaña en el Ejército Grande”.
1854: Quiere regresar a la Argentina, pero lo detienen por pedido del gobierno de San Juan. Vuelve a Chile.
1855: Regresa a Buenos Aires y publica “Educación Común”. Dirige el periódico
“El Nacional” y comienza su relación con Aurelia Velez Sarfield (hija de Dalmasio).
1856: Forma parte del Concejo Municipal de Buenos Aires y lo nombran Jefe del Departamento de Escuelas.
1860: Es miembro de la Comisión Revisora de la Constitución Nacional y de la Convención Reformadora de Santa Fe. El gobernador de Buenos Aires, Bartolomé Mitre, lo nombra Ministro de Gobierno y de Relaciones Exteriores.
1862: Es elegido Gobernador de San Juan.
1864: Asume el cargo de Ministro Plenipotenciario de la Argentina en los Estados Unidos.
1866: En la batalla de Curupaytí muere su hijo Dominguito.
1868: En octubre, asume la Presidencia de la Nación, hasta 1874.
1875: Es nombrado Director General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires. Es Senador Nacional por San Juan.
1876: Funda la revista Educación Común.
1877: Lo ascienden a General de Brigada.
1879: Renuncia a su banca de senador y al cargo de Director de Escuelas. El presidente Nicolás Avellaneda lo nombra Ministro del Interior.
1880: Acepta la candidatura presidencial que le ofrece la Asociación de Jóvenes “Unión Nacional”.
1881: Es designado Superintendente de Escuelas del Consejo Nacional de Educación. Al año siguiente, renuncia.
1882: Llega al grado de General de División. Publica “Conflicto y armonías de las razas en América”.
1884: Viaja a Montevideo y a Chile en representación del gobierno de Julio A. Roca.
1885: Funda “El Censor”, el último de sus periódicos.
1886: Da a conocer “Vida de Dominguito”.
1887: Parte enfermo hacia Asunción del Paraguay.
1888: Muere el 11 de septiembre en Paraguay.



martes, 3 de septiembre de 2013

Literatura para todos






 ¡Ya comenzamos a leer con quinto grado “Frin” de Luis María Pescetti!!!



De los capítulos que abordamos hasta ahora destaco el número 4. En el cual Frin visita el cementerio viejo junto a su querida Alma, y al final ella le confiesa que gusta de otro chico, llamado Arno.



“Regresaron hacia el lugar de la cruz grande. Quitaron algunas ramas y se sentaron uno al lado del otro. Después de un largo silencio, mientras seguía mirando el suelo, Alma le preguntó:


-¿Te puedo decir algo?
-¿Lo que te contó tu abuela? (Frin tomó una ramita).
-No…me tenés que prometer que no se lo vas a contar a nadie.
-Está bien.
-…que va a ser nuestro secreto.
-Ya entendí, dale.
-…(silencio mirando el suelo)
-…¿y?
-Me gusta Arno.
-¡…!
-…(Alma lo miró).
-…(Frin seguía jugando con su ramita).
-…¿Te enojaste?
-No… no, ¿por qué?
-¿Por qué pusiste esa cara?
-No puse ninguna cara.
-Te quedaste serio, Frin; no te hagás…
-Te digo que no.

Volvieron a quedarse callados.  Frin hizo algún comentario sobre la escuela, tratando de disimular su desconcierto. Al poco rato ya no quedaba nada de la magia anterior. Se levantaron y regresaron. Frin no ofreció la mano a Alma, ni ella la buscó. Separó los alambres, pasó ella. Pasó él.  Se subieron a las bicicletas  y tomaron el camino que los devolvía al pueblo. Pedaleando callados. Se oía el ruido de las ruedas en la tierra. Sus respiraciones. El ruido de la cadena de la bicicleta de Frin, cuic cuic. Alma gustaba de otro. Tan sencillo y tan corto como eso. Pero tan largo o tan imposible también.



PESCETTI, Luis María. “Frin” .—2ª ed.—Buenos Aires : Alfaguara,  2013.