lunes, 27 de agosto de 2007

EL MITO DE ORFEO


ORFEO

En la mitología griega, poeta y músico, hijo de la musa Calíope y de Apolo, dios de la música, o de Eagro, rey de Tracia. Recibió la lira de Apolo y llegó a ser un músico tan excelente que no tuvo rival entre los mortales. Cuando Orfeo tocaba y cantaba, conmovía a todas las cosas, tanto animadas como inanimadas. Su música encantaba a los árboles y las rocas, amansaba las fieras y hasta los ríos cambiaban su curso para seguirlo.

Orfeo es más conocido por su desafortunado matrimonio con la adorable ninfa Eurídice. Poco después de la boda, la novia sufrió la picadura de una víbora y murió. Abrumado por el dolor, Orfeo decidió ir al mundo subterráneo para buscarla y llevarla otra vez al mundo de los vivos, algo que nadie había hecho hasta entonces. Hades, el soberano del reino subterráneo, quedó tan conmovido por su música que le devolvió a Eurídice, con la condición de que él no volviera la cabeza hacia atrás mientras regresaban al mundo de los vivos. Orfeo no pudo dominar su ansiedad, y cuando alcanzó la luz del día giró la cabeza, por lo que Eurídice se desvaneció. Desesperado, Orfeo renunció a la compañía humana y vagó por el desierto, tocando su música para las rocas, los árboles y los ríos. Finalmente, un violento grupo de mujeres tracias, seguidoras del dios Dioniso, se encontraron con el delicado músico y lo mataron. Cuando ellas arrojaron su cabeza cortada al río Hebro, ésta continuó llamando a Eurídice y llegó finalmente a la costa de Lesbos, donde las musas lo sepultaron. Después de su muerte, la lira de Orfeo se transformó en la constelación Lira.


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domingo, 26 de agosto de 2007

AUTOBIOGRAFÍA DE GUSTAVO ROLDÁN


"Aspiro a escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector no sea más que un accidente como el verano o la lluvia o el frío."
Me crié en el monte chaqueño, en Fortín Lavalle, cerca del Bermejo, cuando la tierra era plana, la luna se posaba en las copas de los árboles y los cuentos sólo existían alrededor del fogón del asado o en las ruedas del mate.
Después se inventaron los libros. O tal vez antes, pero yo no lo sabía. Solamente sabía muchos cuentos, de ésos que después me enteré que se llamaban populares, que iban pasando de boca en boca y de oreja en oreja. Cuentos del zorro, del tigre, del quirquincho, de Pedro Urdemales, de pícaros y mentirosos, del lobizón y de la luz mala. Claro que esos cuentos nunca eran del todo cuentos, habían sucedido por ahí nomás, en medio del monte, y eran cosas que nadie ponía en duda. Yo tampoco.
Cuando menos lo esperaba me llegó la hora de ir a la escuela y nos fuimos al pueblo. En los pueblos el tiempo pasa lleno de ocupaciones importantes: se está rodeado de amigos para jugar a las bolitas, remontar barriletes, hacer bailar trompos, jugar a la pelota, andar en bicicleta. Todo eso mientras se van secando las bolitas de barro para la honda. ¿Para la honda? Sí, para la honda. Después el mundo se va agrandando cuando uno conoce los parques de diversiones, el cine y el circo, cosas que el monte suele no tener. Y un día uno pasa por la librería Molina, en Sáenz Peña, y encuentra que hay estantes infinitos llenos de libros, no de ésos de aprender a leer, sino de cuentos y más cuentos y más cuentos.
Y si don Molina lo deja a uno hurgar los estantes, sacar y poner, leer solapas y contratapas, ojear y hojear, sentado en el suelo tras el mostrador, uno comienza a descubrir que por ahí está escondido un mundo más grande y más lleno de maravillas de lo que nadie podía imaginar. No era todo tan fácil, había cada cosa aburrida que ni te cuento. Pero con un poco de suerte y bastante de paciencia aparecían aventuras increíbles, selvas llenas de animales salvajes y mares llenos de piratas, de los buenos y de los malos, con los que navegué corriendo mil peligros. Por suerte con Simbad o con Sandokán siempre logramos salvarnos y triunfar. Nosotros estábamos del lado de los buenos. Gracias, don Molina.
Mi relación con la literatura es continua y amigable. Sobre todo la de lector. Con la escritura a veces nos peleamos, pero eso también forma parte de las buenas relaciones. Aspiro a escribir textos donde la cantidad de años que tenga el lector no sea más que un accidente como el verano o la lluvia o el frío, como eran esos cuentos que relataban los domadores alrededor del fogón, cuando el fuego siempre estaba unido a la palabra.
Creo que los chicos entienden todo y quieren saber de todo. Desconfiar de su capacidad es desconfiar de la inteligencia, de la sensibilidad del otro. Y desconfiar de la capacidad de la palabra es, en última instancia, desconfiar de nosotros mismos. Podemos desconfiar de nosotros mismos pero, si jugamos en serio, las palabras siempre van a alcanzar. Sobre todo lo que hay detrás de las palabras.
Una repetida frase dice que antes los chicos eran grandes lectores. Hoy no. Y la culpa la tiene la televisión. Ojalá fuera así. Habría soluciones mucho más a mano. En este mundo de mercado y capitalismo salvaje que busca destruir las más elementales formas de la solidaridad, que pone los modelos más perversos de mezquindad como formas naturales de la convivencia, la televisión no es sino una herramienta apta para implantar su ideología. Creo que no debemos enojarnos con las herramientas.
¿Que si el libro va a desaparecer? Obviamente no. Esa idea es un invento de los mismos que sostienen la muerte de las ideologías.
Entre idas y vueltas, siempre vuelvo a Huckleberry Finn, Sandokán, todo Jack London, las 1001 noches, La isla del tesoro. Porque esos libros me ayudaron a crecer, a imaginar, a pelear contra los perversos y contra el miedo, a defender la dignidad, a resistir, a volar. Porque me dijeron, antes de que aprendiera nada de política, que era posible cambiar el mundo. Cualquiera que aprenda a volar puede resistir.
Creo que la literatura para chicos es literatura. O debería ser. Los chicos tienen que leer cualquier cosa que se les cruce en el camino, y decidir por su cuenta si les interesa o no, y cambiar o pedir más. Cada uno, solo, y a pesar de las ayudas, irá encontrando el camino de su crecimiento, porque esto también es un problema de soledad. Llevarlos siempre de la mano puede ser demorar etapas o saltearlas de manera arbitraria. Acompañarlos, sí, pero dejando abiertas las puertas para experiencias personales, dejándolas abiertas para ir a jugar.
Gustavo Roldán
http://www.imaginaria.com.ar/02/3/roldan1.htm

GUSTAVO ROLDÁN


Con los alumnos de 4º grado estamos leyendo un libro de Gustavo Roldán


Te lo recomendamos.

Cuento: "Como si el ruido pudiera molestar"


Fue como si el viento hubiera comenzado a traer las penas. Y de repente todos los animales se enteraron de la noticia. Abrieron muy grandes los ojos y la boca, y se quedaron con la boca abierta, sin saber qué decir.
Es que no había nada que decir.
Las nubes que trajo el viento taparon el sol. Y el viento se quedó quieto, dejó de ser viento y fue un murmullo entre las hojas, dejó de ser murmullo y apenas fue una palabra que corrió de boca en boca hasta que se perdió en la distancia.
Ahora todos lo sabían: el viejo tatú estaba a punto de morir.
Por eso los animales lo rodeaban, cuidándolo, pero sin saber qué hacer.
—Es que no hay nada que hacer —dijo el tatú con una voz que apenas se oía—. Además, me parece que ya era hora.
Muchos hijos y muchísimos nietos tatucitos miraban con una tristeza larga en los ojos.
—¡Pero, don tatú, no puede ser! —dijo el piojo—, si hasta ayer nomás nos contaba todas las cosas que le hizo al tigre.
—¿Se acuerda de las veces que lo embromó al zorro?
—¿Y de las aventuras que tuvo con don sapo?
—¡Y cómo se reía con las mentiras del sapo!
Varios quirquinchos, corzuelas y monos muy chicos, que no habían oído hablar de la muerte, miraban sin entender.
—¡Eh, don sapo! —dijo en voz baja un monito—. ¿Qué le pasa a don tatú? ¿Por qué mi papá dice que se va a morir?
—Vamos, chicos —dijo el sapo—, vamos hasta el río, yo les voy a contar.
Y un montón de quirquinchos, corzuelas y monitos lo sigueron hasta la orilla del río, para que el sapo les dijera qué era eso de la muerte.
Y les contó que todos los animales viven y mueren. Que eso pasaba siempre, y que la muerte, cuando llega a su debido tiempo, no era una cosa mala.
—Pero don sapo —preguntó una corzuela—, ¿entonces no vamos a jugar más con don tatú?
—No. No vamos a jugar más.
—¿Y él no está triste?
—Para nada. ¿Y saben por qué?
—No, don sapo, no sabemos...
—No está triste porque jugó mucho, porque jugó todos los juegos. Por eso se va contento.
—Claro —dijo el piojo—. ¡Cómo jugaba!
—¡Pero tampoco va a pelear más con el tigre!
—No, pero ya peleó todo lo que podía. Nunca lo dejó descansar tranquilo al tigre. También por eso se va contento.
—¡Cierto! —dijo el piojo—. ¡Cómo peleaba!
—Y además, siempre anduvo enamorado. También es muy importante querer mucho.
—¡Él sí que se divertía con sus cuentos, don sapo! —dijo la iguana.
—¡Como para que no! Si más de una historia la inventamos juntos, y por eso se va contento, porque le gustaba divertirse y se divirtió mucho.
—Cierto —dijo el piojo—. ¡Cómo se divertía!
—Pero nosotros vamos a quedar tristes, don sapo.
—Un poquito sí, pero... —la voz le quedó en la garganta y los ojos se le mojaron al sapo —. Bueno, mejor vamos a saludarlo por última vez.
—¿Qué está pasando que hay tanto silencio? —preguntó el tatú con esa voz que apenas se oía—. Creo que ya se me acabó la cuerda. ¿Me ayudan a meterme en la cueva?
Al piojo, que estaba en la cabeza del ñandú, se le cayó una lágrima, pero era tan chiquita que nadie se dio cuenta.
El tatú miró para todos lados, después bajó la cabeza, cerró los ojos, y murió.
Muchos ojos se mojaron, muchos dientes se apretaron, por muchos cuerpos pasó un escalofrío.
Todos sintieron que los oprimía una piedra muy grande.
Nadie dijo nada.
Sin hacer ruido, como si el ruido pudiera molestar, los animales se fueron alejando.
El viento sopló y sopló, y comenzó a llevarse las penas. Sopló y sopló, y las nubes se abrieron para que el sol se pusiera a pintar las flores. El viento hizo ruido con las hojas de los árboles y silbó entre los pastos secos.
—¿Se acuerdan —dijo el sapo— cuando hizo el trato con el zorro para sembar maíz?


Gustavo Roldán

domingo, 19 de agosto de 2007

TESEO Y ARIADNA







El héroe ateniense por excelencia, hijo del propio rey de Atenas, Egeo, realizó tantas grandes empresas que acabó siendo idolatrado en su ciudad. Pero el hecho por el que sería más conocido en la posteridad es por librar a los atenienses del yugo impuesto por Minos, rey de la entonces poderosa Creta.


La historia se remonta años atrás, cuando el dios del mar Poseidón regaló un hermoso toro a Minos para que fuese sacrificado en su honor. El avaricioso rey no hizo tal cosa, si no que se decidió conservar a tan magnífico animal en lo más oculto de su castillo. La venganza de Poseidón fue terrible, pues dispuso que la propia esposa de Minos, Pasifae, cayera enamorada del toro, e incluso engendrara de él a un horrible monstruo, en Minotauro, con cuerpo de gigante y cabeza de toro. Minos, al ver aquel engendro, mandó a su arquitecto, Dédalo, construir un formidable laberinto, encerrando en él al Minotauro. Además, el rey cretense dispuso, en venganza por viejas afrentas, que cada año la ciudad de Atenas debía proporcionar a siete jóvenes y siete doncellas con los que alimentar al Minotauro.

Atenas, amenazada con la destrucción por parte del poderoso Minos, no podía hacer otra cosa que pagar el despreciable tributo hasta que intercedió Teseo: él mismo se ofreció a ser una de las catorce víctimas de aquel año. Antes de partir, Teseo dijo a su afligido padre, Egeo, que si conseguía vencer al Minotauro y regresar a Atenas, izaría una vela blanca en substitución de la vela negra que portaba el buque encargado de llevar a los jóvenes a Creta.


Una vez en Creta, los jóvenes fueron conducidos en presencia del rey Minos. Allí estaba Ariadna, hija de Minos, y al ver a Teseo se enamoró de él. En el camino hacia el laberinto, Ariadna se acercó a Teseo y le ofreció su ayuda a cambio de que la llevara con él a Atenas. Teseo, que a su vez también se sentía atraído por la princesa cretense, aceptó inmediatamente. A lo que Ariadna correspondió entregándole una madeja de hilo. Con ella, le explicó Ariadna, hallará la salida del laberinto si ataba el extremo a su entrada y la iba desenrollando a medida que avanzaba.

Una vez dentro del laberinto, Teseo ató un extremo de hilo a la entrada y pidió a los trece jóvenes que le acompañaban que esperasen junto a ella. Se introdujo en el laberinto, encontró al Minotauro y lo estranguló. Impresionado por el valor del joven, Minos liberó a los atenienses y dejó partir a su propia hija, Ariadna, junto a ellos.


De camino a Atenas, Ariadna se separó para siempre de Teseo. Diversas versiones explican este hecho: una de ellas dice que Teseo no estaba enamorado de ella y la abandonó, otra cuenta que Ariadna murió a causa de unas fiebres,... sea como fuere, Teseo llegó muy apenado a las costas de Atenas... tanto que olvidó izar la vela blanca que como había prometido a su padre si volvía sano y salvo. Al ver aproximarse el barco con su vela negra, el rey Egeo, presa de la desesperación, se clavó su propia espada, muriendo sin conocer la hazaña de su hijo. Desde entonces, al mar que baña las costas orientales de Grecia se le conoce con el nombre de este rey.Pasados los funerales por la muerte del querido rey, todos los atenienses pidieron a Teseo que fuera su rey, aceptando éste y dando paso a la época de mayor esplendor de Atenas. La leyenda cuenta que fue el propio Teseo quien renunciara al trono para dar inicio a la democracia en Atenas.


http://astronomia.webcindario.com/mito_teseo.htm

sábado, 18 de agosto de 2007

MITOLOGÍA


En las manos de Aracne, los mechones de lana parecían neblina.
Ella era una simple mortal, hija de un teñidor de lanas, pero había tal arte en su trabajo, que para contemplarla girando el huso torneado o dibujando con la aguja, las ninfas abandonaban los viñedos y las aguas.
Enredada en su soberbia, Aracne comenzó a proclamarse tan buena tejedora como la misma Atenea.
Y ésta se presentó ante ella, tomando la figura de una vieja con bastón, para aconsejarle que desistiera de medirse con una diosa.
La respuesta de Aracne fue retar a Atenea a probarse en una competición. Abandonando su disfraz, la diosa se presentó con todo su esplendor. Enfrentadas en distintos telares, fueron tensándose las finas urdimbres y se entretejieron la púrpura, los oros y los delicados matices de la transición de los colores.
Atenea creó un tejido en que los dioses aparecerían soberbios y centrales en su augusta majestad.
Luego pintó con la aguja un verdadero toro y un mar verdadero y bordeó la tela con ramas de olivo de la paz.
Pero Aracne dibujó a las deidades con sus debilidades más carnales, en un trabajo tan brillante y delicado, que la diosa, fuera de sí, rompió su obra y golpeó a su rival.
Viendo la furia divina que había provocado su insana soberbia, la joven mortal intentó terminar con su vida pasándose un lazo por la garganta.
Atenea no lo permitió. “Vive, sí, pero cuelga, malvada”, le dijo.
Y rociando a Aracne con los jugos de una hierba, maldijo su destino y el de su descendencia. La convirtió en una araña tejedora cuya misión es pender y tejer eternamente.

LECTURA EN LA BIBLIOTECA

Leyenda

Stella Maris, maestra de cuarto grado a cargo de las áreas de Prácticas del Lenguaje y Ciencias Sociales, nos leyó una Leyenda acerca del mito del FAMILIAR, "un diablo" que suele aparecer en los ingenios azucareros en la provincia de Tucumán.

¿Quién es el Familiar?

EL FAMILIAR

Sin duda que esta leyenda es de origen europeo y que, en la Argentina, comenzó a tomar forma en Tucumán para después arraigarse totalmente en nuestro medio.
Según la creencia popular hay un familiar. El familiar, no es otro que el mismísimo diablo, que, para llegar a presentarse a los portales, adopta las más variadas formas: un perro de grandes dimensiones y por lo general color negro; un gato grande de horrible aspecto, un mono de gran tamaño y rostro aterrador un viborón de gran tamaño, y, a veces también toma el aspecto de una persona distinguida, alta y de muy buena vestimenta. La leyenda dice que los propietarios del ingenio azucarero, tienen un pacto con el familiar a quien mantienen oculto en algún lugar secreto del establecimiento industrial. En síntesis, consiste en que aquel, cada año proveerá al familiar una persona que encontrará la muerte a manos del familiar que también devorará su cuerpo y lo que es más grave, poseerá su alma. La firma de ese pacto fue estampada con sangre de ambos contratantes. A cambio de esto, el propietario del Ingenio recibirá ese año, una abundante cosecha y un excelente rendimiento fabril, con lo cual, podrá obtener grandes riquezas. La gente de nuestra región, especialmente quienes trabajan en los ingenios, atribuyen al familiar, cualquier muerte por accidente que ocurre por allí, durante la cosecha y aún antes o después de ella. No son pocos los criollos y aborígenes que trabajan en nocturnas tareas de cultivo en los cañaverales de Tabacal que aseguran haber visto entre los surcos, en claras noches de luna, al familiar que deambula en busca de una de sus víctimas. Otros afirman que conviene siempre andar munido de una cruz colgante sobre el pecho y que, a la presencia del familiar, descubrirla ante el demonio que aterrorizado, huye y no aparece más por ese sector del cañaveral.
http://www.oran.gov.ar/historia/leyenda/leye.asp?id=5

miércoles, 15 de agosto de 2007

¡A RIMAR!

Los chicos de 2º nos divertimos con los limericks de “Zoo Loco”, de María Elena Walsh, y descubrimos las rimas que encierran estos desopilantes poemas.

Te presentamos algunos para que te entretengas…


Un Hipopótamo tan chiquito
que parezca de lejos un Mosquito,

que se pueda hacer upa
y mirarlo con lupa,
debe ser un Hipopotamito.





¿Saben qué le sucede a esa Lombriz
que se siente infeliz, muy infeliz?
Pues no le pasa nada,
sólo que está resfriada
y no puede sonarse la nariz.






Un Sapo médico, en Calamuchita,
cobra veinte centavos la visita.
Su única receta
ordena estar a dieta
de chupetín de remolacha frita.



Walsh, María Elena. Zoo Loco. – Buenos Aires : Alfaguara, 2005.

martes, 14 de agosto de 2007

CALISTO


En esta semana trabajaremos los mitos de "Calisto" y "Narciso"


En esta pintura podemos observar a Júpiter y Calisto de François Boucher (1744)

Eco (mitología)

En la mitología griega, Eco (en griego Ηχώ) es una Oréade (ninfa de montaña) que amaba su propia voz. Ella fue criada por ninfas y educada por las Musas
La versión de Ovidio

La versión del poeta romano
Ovidio sustenta que Zeus empleó a Eco para distraer a Hera para que no lo descubriese cometiendo adulterio. Cuando Hera descubrió el engaño, maldijo a Eco a repetir sólo las últimas palabras de los demás.
Incapaz de tomar la iniciativa en una conversación, limitada sólo a repetir las palabras ajenas, Eco se apartó del trato humano. Pero, retirada en el campo, Eco pudo conocer a
Narciso, un pastor muy hermoso de quien, a pesar de su maldición, se enamoró perdidamente. Sin embargo, el joven no tenía corazón, la consideró loca y la ignoró totalmente, así que Eco murió de amor siguiendo a Narciso por los campos, repitiendo sus palabras sin cesar, sin descansar ni alimentarse, de modo que fue debilitándose y adelgazando, hasta que de ella, sólo quedó su voz, repitiéndose eternamente.

lunes, 13 de agosto de 2007

Narciso


En la mitología griega, Narciso (en griego Νάρκισσος) era un joven conocido por su gran belleza. Acerca de su mito perduran varias versiones, entre las que se cuenta la de Ovidio, que fue el primero en combinar las historias de Eco y Narciso, y relacionarlas con la anterior historia del vidente-ciego Tiresias.
Según esta última, tanto doncellas como muchachos se enamoraban de Narciso a causa de su hermosura, mas él rechazaba sus insinuaciones. Entre las jóvenes heridas por su amor estaba la
ninfa Eco, quien había disgustado a Hera y por ello ésta le había condenado a repetir las últimas palabras de aquello que se le dijera. Eco fue, por tanto, incapaz de hablarle a Narciso de su amor, pero un día, cuando él estaba caminando por el bosque, acabó apartándose de sus compañeros. Cuando él preguntó “¿Hay alguien aquí?”, Eco contenta respondió: “Aquí, aquí”. Incapaz de verla oculta entre los árboles, Narciso le gritó: “¡Ven!”. Después de responder: “Ven, ven”, Eco salió de entre los árboles con los brazos abiertos. Narciso cruelmente se negó a aceptar su amor, por lo que la ninfa, desolada, se ocultó en una cueva y allí se consumió hasta que solo quedó su voz. Para castigar a Narciso, Némesis, la diosa de la venganza, hizo que se enamorara de su propia imagen reflejada en una fuente. En una contemplación absorta, incapaz de apartarse de su imagen, acabó arrojándose a las aguas. En el sitio donde su cuerpo había caído, creció una hermosa flor, que hizo honor al nombre y la memoria de Narciso.


http://es.wikipedia.org/wiki/Narciso_(mitolog%C3%ADa)

domingo, 12 de agosto de 2007

17 DE AGOSTO - José de San Martín, un grande de verdad


Si hay un prócer que identifica a los argentinos, ése es José de San Martín, el Libertador. No es casual que en la enorme mayoría de los pueblos y ciudades de nuestra patria, la avenida principal lleve su nombre. En el día del aniversario de su fallecimiento, es propicio repasar los aspectos más destacados de su vida, obra y pensamiento.

DE AÑO EN AÑO, LA VIDA DEL PRÓCER EN SÍNTESIS


1778: Nace el 25 de febrero en el pueblo de Yapeyú, en la provincia de Corrientes. Su padre era Juan de San Martín y su madre Gregoria Matorras. Tuvo una hermana y tres hermanos.
1784: Viaja a España. La familia San Martín se radica en la ciudad de Málaga, en Cádiz.
1789: Ingresa como cadete al Regimiento de Infantería de Murcia.
1791: Tiene su “bautismo de fuego” a los 13 años: su primera batalla es en Orán, contra los moros.
1808: Participa en la batalla de Bailén, en la que el ejército español vence a los franceses.
1812: Regresa a Buenos Aires. El Triunvirato le encomienda la creación de un Escuadrón de Granaderos a Caballo. Se casa con Remedios de Escalada. Es nombrado Coronel del Regimiento de Granaderos a Caballo.
1813: Triunfa en el combate de San Lorenzo y es designado Mayor General del Ejército Auxiliar del Alto Perú.
1814: Asume el mando del Ejército del Norte. Es nombrado Gobernador de Cuyo por el Director Supremo Gervasio de Posadas.
1816: Es designado General en Jefe del Ejército de los Andes. Nace su hija, a la que llama Mercedes Tomasa.
1817: Comienza en enero el histórico cruce de la Cordillera de los Andes. El 12 de febrero vence a los españoles en la batalla de Chacabuco.
1818: El 19 de marzo es derrotado en Cancha Rayada. El 5 de abril, vence en los campos de Maipú y permite la independencia de Chile.
1820: El 20 de agosto parte de Valparaíso la flota que, navegando por el Pacífico, llegaría a Perú.
1821: El 10 de julio entra en Lima, el día 28 proclama la Independencia del Perú y en agosto asume el gobierno con el título de Protector del Perú.
1822: El 27 de julio se entrevista con Simón Bolívar en la ciudad de Guayaquil (Ecuador). El 24 de agosto, en Perú, renuncia a su vida pública.
1823: El 3 de agosto muere en Buenos Aires su esposa, Remedios de Escalada.
1824: San Martín se embarca con su hija Mercedes rumbo a Europa. Luego de una breve estada en Inglaterra, se establece en Bruselas.
1829: Regresa a América. Al llegar a Montevideo tiene información de las luchas civiles. Se niega a desembarcar en su patria dividida y regresa a Europa.
1838: Con motivo del bloqueo francés al puerto de Buenos Aires, le ofreció al entonces gobernador Juan Manuel de Rosas sus servicios. Rosas le agradeció el gesto. San martín tenía 60 años.
1848: Se traslada a Boulogne-sur-Mer (Francia).
1850: El 17 de agosto muere a los 72 años en su casa de Boulogne-sur-Mer.

martes, 7 de agosto de 2007

El mito de Faetón







En la mitología griega, hijo de Helios, dios del sol, y de la ninfa Clímene. Helios le había prometido, sin reflexionar, concederle todos sus deseos, y Faetón eligió conducir el carro del sol a través del cielo. En vano Helios intentó explicarle que ningún mortal podía conducirlo; Faetón, sin embargo, insistió en que su padre cumpliera su promesa y este, después de explicarle los espantosos peligros que le esperaban, le concedió, aunque con reticencia, lo solicitado. Pronto Faetón se dio cuenta de que su padre tenía razón. Aterrorizado, perdió el control de los caballos, y por conducir muy cerca de la tierra estuvo a punto de provocar un incendio. Para salvar al mundo de una completa destrucción, el dios Zeus lanzó su rayo al joven e irreflexivo conductor y lo mató instantáneamente. Faetón cayó a tierra y, según la leyenda, fue sepultado a orillas del río Eridano (hoy río Po).


Ninfas






En la mitología griega y romana, divinidades menores o espíritus de la naturaleza, que viven en arboledas y fuentes, bosques, praderas, ríos y en el mar, y se las representa como jóvenes y hermosas doncellas que gustan de la música y de la danza. Las ninfas se distinguían según la parte de la naturaleza que personificaban; ninfas eran las oceánides, o hijas de Océano, el gran mar que fluye alrededor de la tierra; las nereidas, o hijas del dios del mar Nereo, eran ninfas del mar Mediterráneo; las potameides, ninfas de los ríos; las náyades, ninfas de las fuentes y de las corrientes de agua fresca; las oréades, ninfas de las montañas y las grutas; y las dríades, ninfas de los bosques. En Asturias (España) existen unas ninfas de las ríos y fuentes llamada xanas.

Biblioteca de Consulta Microsoft® Encarta® 2002. © 1993-2001 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

miércoles, 1 de agosto de 2007

CALENDARIO ESCOLAR. MES DE AGOSTO


1 al 7 DE AGOSTO - Semana Mundial de la Lactancia Materna
10 DE AGOSTO - Día Nacional de la Isla de los Estados
10 DE AGOSTO - Día de la Fuerza Aérea Argentina
2° DOMINGO DE AGOSTO – Día del niño
12 DE AGOSTO - Reconquista de la Ciudad de Buenos Aires
15 DE AGOSTO – Asunción de la Virgen María
17 DE AGOSTO - José de San Martín, un grande de verdad
25 DE AGOSTO – Independencia de la República Oriental del Uruguay
29 DE AGOSTO – Día del Arbol
31 DE AGOSTO - Día de la Industria