martes, 6 de octubre de 2015

"La muralla" de Sandra Siemens.

La muralla de Sandra Siemens. Ilustraciones de Claudia Legnazzi



Con los alumnos de 3º grado ya estamos leyendo esta novela corta infantil.

Dice la contratapa:
                                 ¿Quiénes son los otros? ¿Son tan peligrosos, malos y horribles como cree el rey Froilán? La muralla que protege su reino es ya tan alta y extensa que lo mantiene solo, alejado de todo. ¡Pero aún así sigue teniendo miedo!

                                    Sandra Siemens. Nació en 1965, en Wheelwright, un pequeño pueblo del sur santafesino en el que vive actualmente. Cursó la carrera de letras en la Universidad Nacional de Rosario. En 1992 publicó su primera novela y, desde entonces, ha recibido numerosos premios.


Por Silvana Converso.
Lic. en Letras Modernas
Coordinadora de Taller de Literatura para niños “Abrazapalabras”.

Este cuento narra una historia generacional, en una familia de monarcas.
Sandra Siemens, nos presenta al comenzar su relato, un árbol genealógico de reyes en herencia de poder, al mismo tiempo nos pone en contacto con el verdadero tema de la historia: “los otros”. Se pregunta, ¿de qué manera son diferentes a nosotros, cuánto temor nos inspiran las diferencias, y cuáles son las estrategias para soportarlas?
Esta autora nació en Lomas de Zamora (Buenos Aires), de pequeña se fue a vivir a Wheelwright, un pueblo del sur santafesino. Cursó la carrera de Letras en Rosario, y finalmente volvió a vivir a ese pueblo donde se siente tan cómoda.  Sandra, como toda persona, recorrió esa línea invisible y visible al mismo tiempo, que se instala entre “nosotros “ y los “otros .
Éste es un tema trascendental que atañe a los seres humanos a cualquier edad.
Un niño de tres años suele elegir sentarse junto a los que trajeron merienda como él, y a alejarse de “los otros “que no la trajeron.
Un papá suele expresar: ”los del frente cambiaron el auto por uno más barato. Nosotros, tenemos el mejor auto de la cuadra”.
Una mamá suele decirle a su hijo: “no te juntes con ese chico, siempre tiene las manos sucias”… etc, etc, etc.
Innumerables son los pensamientos y acciones que hacen que el mundo se divida en nosotros y los otros.
La escritora instala magistralmente esta diatriba como herencia (de temores sobre la “otredad”), transmitida de un monarca a sus sucesores, lo que provoca aislamiento, amurallamiento, soledad y próximo paso: locura.
El rey Brocardo mandó poner la primera piedra de la muralla, porque la reina, al mirar por la ventana, vio que “otros “ le rezaban a un dios diferente al suyo.
¿Las creencias religiosas invitan a discriminar?
Su hijo, el rey Albino, mandó agrandar la muralla cuando su hija, la princesa Nieves, descubrió “que había niños, con la piel negra como la noche “.
¿El color de la piel hace que discriminemos?
Gaudencio, el próximo heredero, tuvo una hija muy bella, obviamente la llamó Bella; cuando ella supo que “afuera“, había “otros “ a los que se consideraba “gente fea “, se espantó . Su papá, mandó extender la muralla.
¿La belleza facilita la discriminación?
El cuento  que trata “como jugando“ de una historia de reyes y princesas, nos enfrenta con uno de los temas más urticantes de la humanidad, y más difíciles de resolver: la discriminación.
Claudia Legnazzi acompaña certeramente con imágenes que reúnen la candidez del cuento de “reyes “ y la laberíntica idea de “encierro “ casi fatal, plasmada en una muralla, que no para de crecer.
La muralla fue Premio Barco de Vapor 2009.
Es para todas las edades a partir de seis años.