jueves, 31 de agosto de 2017

María Cristina Ramos

María Cristina Ramos


Datos biográficos

    María Cristina Ramos nació en 1952 en San Rafael (provincia de Mendoza, Argentina) y reside desde 1978 en Neuquén, una ciudad de la Patagonia argentina. En su página web, la autora habla sobre la tierra que habita: "Si bien Cartagena de Indias me seduce y en algún pueblo de España me espera todavía algo de mí; si bien más que en lugares creo en ámbitos humanos, la Patagonia, donde vivo, me sigue haciendo sentir que pertenezco a sus repliegues antiguos y a su silencio extendido de meseta. Creo en el Tronco de Oro todavía, ése que permanece en un lugar escondido por la complicidad de la nieve, durmiendo su sueño de maravilla posible, cerca de la Cordillera." 

    Es Profesora de Literatura y trabaja en capacitación docente. Coordina talleres de lectura y escritura; "durante veinte años para niños, ahora para adultos, solamente". 

    Escribió más de 20 libros para niños, entre poesía y narrativa. Sobre su obra, comenta la profesora Lidia Blanco: "La producción de María Cristina Ramos tiene como rasgo fundamental la recreación de la voz y el pensamiento de la infancia. Minuciosa en la elección de la palabra poética, enlaza con hilos sutiles la espontaneidad del habla cotidiana de los niños con la profundidad de su decir poético que levanta vuelo y construye escenarios fantásticos en espacios poco visitados por los habitantes de las grandes ciudades. La naturaleza participa y brinda credibilidad a la narración porque el discurso se nutre de aire fresco, de charquitos, de montañas, de árboles frondosos. Los personajes infantiles andan en libertad, en zapatillas o descalzos, salen y entran de sus casas y sus vidas se traman y destraman alimentándose del paisaje bellísimo del Neuquén. Sus charlas, sus sueños, sus caídas, sus conflictos van naciendo de la naturaleza generosa que les promueve aventuras y edifica el basamento realista del que emerge victorioso el hecho fantástico." 


    A fines de 2002, con la publicación del libro Maíces de Silencio, fundó la Editorial Ruedamares, que coordina desde Neuquén.

 La Luna

La luna se lava
la cara en el río,
(que no tenga sombra,
que no tenga frío).

El agua en oleaje
la desmiga en gajos,
 (que nadie se encuentre
la luna en pedazos).

Un pez hechicero,
que nada en su brillo
soñará esta noche
todo en amarillo.

La nutria, que baila
su danza nocturna,
se siente asistida
de lámparas diurnas.

Y en una polvera
de arena de orilla
las lagartijas
pintan sus mejillas.

Dicen que la luna
reparte en su viaje
colores que el viento
le roba al paisaje.

Y que algunas veces
se interna en el mar
y duerme en los bosques
blancos de coral.

María Cristina Ramos
De LA LUNA LLEVA UN SILENCIO.
Burbuja, burbuja


Te soplo, burbuja,
despacitamente,
subí sin cansarte,
volá sin romperte.

No mires al viento,
trepáte en secreto,
burbuja, burbuja,
por el aire abierto.

Jugá con los sueños,
los sueños que esperan
en el sol dormido
que hay en la vereda.

Burbuja, burbuja,
carita de espuma,
que en tu espejo fino
se mire la luna.

     María Cristina Ramos