martes, 8 de octubre de 2013

12 de octubre - "Día del Respeto a la Diversidad Cultural"

El día 12 de octubre se presentó tradicionalmente en los países hispanoamericanos como el “Día de la raza” que representa el momento histórico en que Europa occidental arribó por primera vez al continente americano y lo “descubrió”. En Argentina esta efeméride fue reconocida como tal, por el decreto nacional, en el año 1917. En el año 2005, el entonces Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, aprobó mediante Decreto Nacional Nº 1086/2005 el texto “Hacia un Plan Nacional contra Discriminación” en el cual se propuso “Transformar el 12 de octubre en un “Día de reflexión histórica y diálogo intercultural” dejando atrás paradigmas discriminatorios y falaces como la división de la humanidad en razas y su jerarquización, el descubrimiento de América o la homogeneización cultural.
En el año 2007, el INADI presentó un proyecto de Decreto por el cual se proponía cambiar la denominación de esa fecha por “Día de la Diversidad Cultural Americana”. En el año 2010, a solicitud de los Pueblos Indígenas de Argentina, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner firmó el Decreto Presidencial 1584/2010 por el cual se modificó la denominación por  “Día del Respeto a la Diversidad Cultural”, en sintonía con este objetivo de promover la reflexión histórica, el diálogo y la valoración de las diferentes culturas, en el convencimiento de que todas las culturas deben estar en pie de igualdad.
PRENSA INADI



12 DE OCTUBRE
Cristóbal Colón: Un aventurero sin límites

El 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón, sin saberlo, protagonizaba uno de los acontecimientos más importantes de la historia. Tras su llegada a América ya nada fue igual en el mundo. Se abrieron nuevos horizontes para la conquista y colonización de las tierras descubiertas, y las potencias que ganaron los mares ganaron también las tierras. Los historiadores modernos prefieren hablar de “Encuentro de dos Mundos” y no de “Descubrimiento”, por cuanto América también aportó mucho para el crecimiento y desarrollo de Europa.


Nació en Génova, Italia, entre el 26 de agosto y el 31 de octubre de 1451.
Sus padres eran tejedores y se llamaban Doménico Colombo y Susana Fontanarrosa.
Se casó en 1477 con Felipa Muñiz de Perestrello, con quien cinco años después tuvo un hijo: Diego Colón.

En 1484 quedó viudo y se fue con su hijo a España.

En 1488 conoció a su segunda mujer, Beatriz Enríquez de Arana, con quien tuvo a su segundo hijo: Fernando Colón.

Desde muy pequeño se interesó por la navegación. Trabajó como grumete y sostuvo contactos con marinos y geógrafos convencidos de la esfericidad de la tierra y de la posibilidad de encontrar una ruta mas corta hacia las Indias, viajando por Occidente; y así fue forjando su gran deseo de llegar a las Indias Orientales, tierra en las que suponía que iba a encontrar grandes riquezas.

En 1484, cuando en España se hospedó en el Convento de la Rábida, interesó a los monjes sobre sus propósitos.

En 1486 los Reyes Católicos lo recibieron por primera vez en Alcalá de Henares (Madrid), pero una junta de expertos rechazó sus proyectos.

En 1492, finalmente, consiguió el apoyo de los reyes de España, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, quienes aprobaron la organización de la expedición.
El 17 de abril de 1492, mediante las capitulaciones de Santa Fe, se concedió a Colón el título de Almirante de la expedición, el de Virrey de la tierra que conquistara y el diez por ciento de las riquezas que pudiera llevar a España.
El 3 de agosto de 1492, Colón partió de Puerto de Palos (España) y el 12 de octubre de ese año desembarcó por primera vez la tripulación en la Isla Guanahaní, rebautizada como San Salvador.
De regreso a España, relató sus experiencias en "las Indias" y tuvo una excelente recepción por parte de los Reyes Católicos. Con su apoyo, Colón realizó otros tres viajes a América.
Olvidado, triste y enfermo, el gran navegante falleció el 20 de mayo de 1506 en Valladolid, España, en compañía de sus dos hijos y de dos de sus fieles marinos, y sin saber que había descubierto "el Nuevo Mundo", un mundo hasta ese entonces desconocido para Europa.
En 1537 se trasladaron sus restos a la catedral de Santo Domingo, junto a los de su hijo Diego. En 1795, España cedió la isla de Santo Domingo a Francia, pero ordenó que los restos de Colón fueran retornados. Entonces una osamenta, que se creía era la de Colón, fue exhumada de la catedral y trasladada a Sevilla. Sin embargo, en 1877, un grupo de trabajadores desenterró en la catedral de Santo Domingo una urna de plomo, sobre la que se leía: "Ilustrísimo y distinguido varón, Don Cristóbal Colón".
Muchos dominicanos están convencidos de que los españoles se equivocaron en 1795 y se llevaron los restos que no eran, por lo cual dos países reclaman ser el lugar del descanso final de los restos del "descubridor" de América: España (la Catedral de Sevilla) y la República Dominicana (Catedral de Santo Domingo).